Adorni bajo la lupa: más de 800.000 dólares en gastos a puro efectivo, hipotecas por fuera de los bancos y un sueldo que nunca alcanzó para explicarlos
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, enfrenta una investigación judicial que busca determinar si existe correspondencia entre sus ingresos como funcionario y un cúmulo de gastos, inversiones inmobiliarias y deudas que ya superan los 800.000 dólares. La causa, impulsada por el fiscal federal Gerardo Pollicita, pone la lupa sobre un período en el que el salario bruto del entonces vocero presidencial permaneció congelado en 3,5 millones de pesos hasta enero de este año. En ese lapso, la familia Adorni multiplicó su exposición patrimonial con operaciones que incluyen la compra de dos propiedades, refacciones millonarias y varios viajes al exterior, casi todo en efectivo o con esquemas de financiación que llamaron la atención de los investigadores.
De Bariloche al Caribe: una cronología de gastos que comenzó al poco tiempo de asumir
La reconstrucción de los hechos arranca en junio de 2024. Adorni, por entonces vocero presidencial, viajó a Bariloche con su esposa Bettina Angeletti y sus dos hijos. Se alojaron cinco noches en el hotel Llao Llao e hicieron excursiones; el costo total ascendió a 9.104.769 pesos, equivalentes a 6.000 dólares de aquel momento. La cuenta se canceló tres meses después mediante una transferencia bancaria. Ya para entonces la pareja había dado otro paso en bienes registrables: en marzo de 2024 sumaron una camioneta modelo 2021, valuada entre 20.000 y 30.000 dólares, cuyo origen de fondos fue declarado como “venta de activos” sin mayores precisiones.
Cinco meses más tarde, en noviembre, concretaron la compra de una casa en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz. Pagaron 120.000 dólares mediante un préstamo no bancario que les otorgaron dos mujeres policías, a una tasa del 11% anual, con intervención de la escribana Adriana Nechevenko. Después de la adquisición, el matrimonio invirtió 245.000 dólares —más del doble del precio de la vivienda— en refacciones que incluyeron una pileta, una cascada y la remodelación integral de los interiores. El contratista Matías Tabar declaró ante la fiscalía que cobró esa suma en efectivo. Adorni omitió incluir este inmueble en la declaración jurada de 2024 que presentó ante la Oficina Anticorrupción; la agregó cuando la investigación judicial ya estaba en marcha, igual que la declaración de su esposa.
El 29 de diciembre de 2024 la familia viajó a Aruba. Los cuatro pasajes en primera clase por Latam demandaron 5.800 dólares y el alojamiento otros 8.674, todo abonado en efectivo. Según los registros migratorios, Adorni figuraba con un vuelo de ida a Perú y otro de vuelta desde Ecuador, itinerario que la fiscalía logró reconstruir recién en abril de este año.
En febrero de 2026 volvieron a subirse a un avión, esta vez uno privado, rumbo a Punta del Este junto al periodista Marcelo Grandio. El tramo de ida costó 4.830 dólares y fue facturado por la empresa AlphaCentauri a la productora de Grandio; el regreso demandó otros 3.000. Un mes después, la inclusión de Angeletti en la comitiva oficial que viajó a Nueva York durante la Argentina Week sumó 5.154,55 dólares por el pasaje de vuelta. Así, solo en esos tres destinos internacionales se acumularon más de 27.000 dólares en viajes, una cifra que la Justicia ya tiene consolidada.
Para entonces, los dólares declarados por Adorni al cierre de 2024 —48.720 entre efectivo y una cuenta en el exterior— resultaban insuficientes para cubrir los 74.474 dólares que la fiscalía le anota en 2025 entre el periplo caribeño, la seña del departamento de Caballito y la cancelación parcial de la primera hipoteca.
Un departamento en Caballito y dos hipotecas por fuera de los bancos
La operación del departamento de casi 200 metros cuadrados sobre la calle Miró, en Caballito, merece un capítulo aparte. El inmueble había sido publicado por su anterior dueño, el exfutbolista Hugo Morales, en 375.000 dólares. Lo terminó comprando por 200.000 una sociedad de hecho de dos jubiladas, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, que declararon que la gestión la llevó adelante Pablo Martín Feijoo, un desarrollador inmobiliario allegado a Adorni. Feijoo dijo ante la fiscalía que su plan era refaccionar y revender la propiedad, pero apareció el jefe de Gabinete con solo 30.000 dólares en mano. Acordaron escriturar en 230.000, pagar esa suma al contado y financiar los 200.000 restantes con una segunda hipoteca sin intereses, también ajena al circuito bancario. Por fuera de la escritura, Feijoo asegura que existe un compromiso verbal por 65.000 dólares adicionales que el funcionario aún no canceló.
De esta manera, el pasivo total declarado por la Justicia se compone de tres tramos: 70.000 dólares más intereses por la primera hipoteca de Indio Cua, 200.000 sin intereses por la segunda hipoteca del departamento de Caballito, y 65.000 del acuerdo extracontractual con Feijoo. Casi todos esos vencimientos operan en noviembre de este año: en los próximos seis meses Adorni debería afrontar pagos por 270.000 dólares de capital, más intereses y el compromiso de palabra.
Gasto corriente y un sueldo que se duplicó pero igual no cierra
El 29 de diciembre de 2025, el presidente Javier Milei firmó el decreto 931/2025 que elevó el salario del jefe de Gabinete de 3,5 millones de pesos a 7,1 millones brutos, poco menos de 5.000 dólares al tipo de cambio actual. Sin embargo, incluso con ese aumento del 100%, el ingreso mensual queda lejos de explicar el ritmo de gastos que la investigación viene documentando.
A los desembolsos ya señalados se suman erogaciones cotidianas que pesan fuerte sobre las finanzas familiares: las expensas del departamento de Asamblea rondan los 500.000 pesos mensuales y las de Indio Cua, 700.000; a eso hay que agregar impuestos y mantenimiento de seis propiedades, patente y seguro de la camioneta, y la cuota del colegio de los dos hijos menores. Los registros del Banco Central muestran que las deudas mensuales de la pareja en el Banco Galicia llegaron a superar los 10 millones de pesos en el caso de Adorni y los 15 millones en el de Angeletti.
Un expediente en pleno movimiento y preguntas que perduran
La causa judicial intenta determinar si los fondos que alimentaron este cúmulo de gastos, inversiones y cancelaciones provienen de fuentes lícitas compatibles con los cargos públicos que ejerció Adorni desde diciembre de 2023. Con el secreto fiscal y bancario ya levantados, los investigadores cruzan documentación para establecer si existe un desbalance entre ingresos y egresos. La toma de declaraciones sigue su curso y el expediente se engrosa semana a semana.
Adorni, consultado en reiteradas oportunidades por LA NACION y otros medios, optó hasta ahora por no responder. Su estrategia, según trascendió, pasa por presentar ante la Justicia documentación que explique el origen de cada operación. Mientras tanto, el caso expone una tensión que va más allá de lo judicial: cómo fiscalizar el patrimonio de quienes ocupan los niveles más altos del Estado y qué controles deben activarse cuando los números, a simple vista, no cierran.
Fuente: LA NACION, 4 de mayo de 2026.
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