La IGJ intimó a la Fundación Faro, el think tank de Santiago Caputo, para que revele sus donantes anónimos por casi $5.000 millones
La Inspección General de Justicia (IGJ) emplazó a la Fundación Faro Argentina a revelar, en un plazo de diez días, la identidad de los donantes que le transfirieron casi $5000 millones durante 2024. La intimación, publicada el 6 de junio de 2026 en el Boletín Oficial, apunta al corazón del think tank más cercano al asesor presidencial Santiago Caputo: su financiamiento es un misterio, y el regulador quiere saber de dónde viene el dinero.
El emplazamiento es la primera señal de tensión entre dos facciones del oficialismo. Faro se convirtió en la mayor maquinaria de financiamiento político privado del espacio libertario: recaudó $4957 millones en 2024, destinó más de $1000 millones a publicidad política en redes sociales al año siguiente, pero mantiene sus números bajo llave.
Un balance con cuatro silencios
El balance del ejercicio 2024 fue aprobado en asamblea el 19 de mayo de 2025 y recién se presentó ante la IGJ el 9 de abril de 2026, con casi once meses de demora. Según verificó LA NACION, el documento presenta cuatro opacidades graves:
1. Donantes anónimos: el 99% de los ingresos figura como “donaciones, cursos, talleres y prevención”, pero no identifica a ningún aportante. La normativa de la IGJ exige individualizar a quienes superen el equivalente a 40 salarios mínimos.
2. Libros sin transcripción: los auditores independientes de Crowe señalaron que los estados contables aún estaban pendientes de transcripción en los libros de la fundación. Es decir, presentaron balances que ellos mismos no habían registrado.
3. Deudores fantasmas: figuran $246,4 millones como “deudores varios”, sin especificar a quiénes se les prestó ese dinero ni en qué condiciones.
4. Préstamos sin origen: a pesar de recibir millonarias donaciones, la fundación tomó préstamos corrientes por $2,1 millones y no corrientes por $32,3 millones, sin explicar su origen ni condiciones.
Además, invirtió $4188 millones (el 84% de sus ingresos) en fondos comunes de inversión, letras del Tesoro y bonos. El resto se distribuyó en eventos, publicidad, alquileres, seguridad, honorarios y sueldos.
Cenas con empresarios en Puerto Madero
Faro organizó tres cenas en el Yacht Club Puerto Madero (13 de noviembre de 2024, 4 de agosto y 15 de diciembre de 2025), con Javier Milei como orador principal. Asistieron empresarios como José Luis Manzano (Edenor), Hugo Eurnekian (Corporación América), Martín Migoya (Globant), Betina Bulgheroni (Pan American Energy), Marcelo Mindlin (Pampa Energía), Claudio Belocopitt (Swiss Medical) y representantes de Techint, YPF y TotalEnergies, entre otros. El cubierto habría alcanzado los US$25.000, pero la fundación no desglosó lo recaudado ni reveló los nombres de los aportantes.
El Yacht Club pertenece al Grupo Neuss, liderado por los hermanos Juan y Patricio Neuss, quienes en enero de 2026 recibieron del Gobierno la concesión de dos centrales hidroeléctricas. Los Neuss mantienen una amistad de larga data con Santiago Caputo.
Publicidad política y “batalla cultural”
Entre marzo de 2025 y marzo de 2026, la fundación gastó $1079 millones en publicidad política en redes a través de la cuenta “Ratio Oficial”, con más de 15.000 publicaciones. Esa cifra sólo quedó por detrás de la Jefatura de Gabinete. En las elecciones porteñas y provinciales de 2025, Ratio fue el mayor inversor individual en publicidad política, incluso por encima de la cuenta oficial de La Libertad Avanza.
La fundación nació sobre los restos de la Fundación Valorar, dedicada a la vulnerabilidad social. Tras el arribo de Agustín Laje y Francisco Caputo (hermano del “Mago del Kremlin”), los ingresos se multiplicaron 78 veces y el patrimonio 356 veces, superando los $4300 millones.
Plazo y posibles consecuencias
La IGJ dio diez días hábiles a la Fundación Faro para que entregue los nombres de los donantes. Si no cumple, el organismo puede aplicar multas o incluso la suspensión de actividades. Hasta el cierre de esta nota, la fundación no se pronunció públicamente.
La intimación expone la contradicción entre el discurso oficial contra “la casta” y la opacidad financiera del think tank más cercano al poder. El reloj corre para Faro, y las preguntas sobre el origen de sus casi $5000 millones siguen sin respuesta.
Fuente utilzada: https://www.lanacion.com.ar/politica/donantes-sin-nombres-libros-sin-actualizar-y-prestamos-sin-explicar-la-igj-intimo-a-la-fundacion-nid06062026/